Los vientos Chinook son cálidos y secos y, durante algunas horas, ayudan a calentar un poco la temperatura del crudo invierno en Canadá. En ese contraste de clima y sensaciones aparecen deslumbrantes las nuevas canciones de Maika Makovski en Chinook Wind; su séptima producción discográfica luego de cuatro años de haber lanzado su anterior disco. Esta nueva producción nos llega como una celebración de arte y sensibilidad, una asombrosa colección de canciones que beben a sorbos de la fuente del talento que emana la artista; una que dificilmente se encasilla por su magia como una artista total. El disco refleja un viaje en constante movimiento, donde cada canción reclama su propio espacio, como un peregrinaje a descubrir las raíces de sus cimentos, desde Macedonia a Canadá, pasando por Barcelona y Bristol donde finalmente se produce.
