Todo empezó con una propuesta de Pere Camps, antiguo director del festival Barnasants. El reconocido promotor musical tenía curiosidad en saber cómo sonarían las canciones de Jaume Sisa y Pau Riba cantadas por una voz femenina, y quería hacer realidad lo que en seguida miró de imaginarse tan bien como pudo. Pero claro, necesitaba a la artista idónea para que llevase a cabo esta original, pero complicada tarea y ahí entra Ivette Nadal, quién sorprende con un disco que homenajea a dos de las figuras más emblemáticas de la escena musical catalana del siglo XX.